A todos nos ha dolido la cabeza alguna vez. Es algo tan común que muchas veces ni nos paramos a pensar en qué lo causa. Lo achacamos al estrés, al cansancio, a que no hemos dormido bien o al cambio de tiempo. Pero… ¿y si te dijéramos que, en algunos casos, ese dolor de cabeza puede tener su origen en la boca y en dientes?

Sí, has leído bien. Hay una relación directa entre ciertos problemas dentales y algunos tipos de cefaleas, especialmente las que se repiten con frecuencia o afectan a la zona de las sienes, la mandíbula o la parte posterior del cuello. Y como en Rubal Dental nos gusta explicarte las cosas con claridad, puedes consulta tu duda también pinchando aquí, pero vamos a contarte cómo están relacionados el dolor de cabeza y los dientes, por qué ocurre y qué puedes hacer si crees que es tu caso.

Todo está conectado

Antes de entrar en detalle, hay algo que conviene tener claro: la boca, la mandíbula y los músculos que usamos para masticar forman parte de un sistema que está muy cerca —y muy relacionado— con nervios, vasos sanguíneos y estructuras de la cabeza.

Esto significa que cualquier alteración en esta zona puede generar molestias que se reflejan en otras partes. Por eso, a veces el dolor no está justo donde nace el problema, sino que lo sentimos más arriba, más atrás… o simplemente como un dolor de cabeza que no se va.

bruxismo dolor de cabeza

Las causas más habituales

No todos los dolores de cabeza tienen que ver con la boca, por supuesto. Pero cuando se dan de forma frecuente, y especialmente si vienen acompañados de molestias dentales o musculares, conviene revisar algunas posibles causas que sí tienen que ver con nuestra salud bucodental. Puedes ver también las causas de dolor de cabeza para adultos.

Bruxismo: apretar los dientes (sin darte cuenta)

El bruxismo es una de las causas más frecuentes de dolor de cabeza relacionado con los dientes. Y lo curioso es que muchas personas no saben que lo tienen. Consiste en apretar o rechinar los dientes, generalmente de forma inconsciente y sobre todo durante la noche.

Ese esfuerzo mantenido provoca una sobrecarga en los músculos que usamos para masticar, y también en la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. Resultado: al despertarte, puedes notar dolor en las sienes, rigidez al abrir la boca o una sensación de presión detrás de los ojos o en la nuca.

Es algo que tiene bastante incidencia en la población y muchas veces está relacionado con el estrés o la ansiedad. Así que, si notas que te levantas con dolor de cabeza, que tus dientes están más desgastados o que te duele al masticar, merece la pena hacérselo mirar.

migraña dolor dientes

Maloclusión: cuando los dientes no encajan bien

La maloclusión es un término que usamos para describir cuando los dientes no encajan como deberían al cerrar la boca. Puede deberse a una mordida cruzada, sobremordida, dientes rotados, apiñamiento… Hay muchas formas, pero todas tienen algo en común: la mandíbula no trabaja de forma equilibrada.

Ese esfuerzo extra o mal repartido puede causar molestias en la zona de la mandíbula, tensión en los músculos faciales y, con el tiempo, dolores de cabeza frecuentes. También puede influir en la forma en que masticas, tragas e incluso hablas.

Corregir una maloclusión no solo mejora la estética, sino que también puede reducir de forma notable el dolor muscular y los síntomas asociados.

Trastornos de la ATM

La ATM (articulación temporomandibular) es la unión entre la mandíbula y el cráneo. Es una estructura compleja, que usamos constantemente sin darnos cuenta: al hablar, al comer, al bostezar…

Cuando esta articulación no funciona bien, hablamos de un trastorno de la ATM, y los síntomas pueden ir desde chasquidos o bloqueos al abrir la boca hasta dolor en la cara, el oído o la cabeza.

El ATM puede estar causado por un golpe, un hábito de apretar los dientes, una mala mordida o incluso por tensión muscular mantenida. Sea cual sea el origen, conviene tratarlo cuanto antes para evitar que el dolor se cronifique o se extienda a otras zonas.

Infecciones dentales: más allá del dolor de muela

Un dolor de muela y cabeza pueden ir perfectamente de la mano. Y es que cuando hay una infección en un diente (ya sea por caries profunda, absceso o una encía muy inflamada), el dolor puede irradiarse hacia otras zonas cercanas.

En estos casos, no solo duele el diente afectado. Puedes notar presión en el ojo, en la sien, e incluso una sensación de malestar general. Además, si la infección se extiende, puede llegar a provocar fiebre, hinchazón e incluso afectar a la articulación de la mandíbula.

No es lo más habitual, pero ocurre más de lo que parece. Por eso, si tienes dolor de cabeza que viene acompañado de molestias dentales, es importante no dejarlo pasar.

Dolor orofacial masticatorio

Este es un término más amplio que empleamos para describir molestias en los músculos que usamos para masticar. Puede estar causado por una mala mordida, por apretar los dientes, por estrés… o por una combinación de todo lo anterior.

La tensión muscular constante genera dolor no solo en la cara o la mandíbula, sino también en la cabeza, el cuello o incluso los hombros. A veces el origen está tan bien “camuflado” que se tarda un tiempo en descubrirlo.

Aquí el papel del dentista es fundamental: exploramos la articulación, los músculos, la mordida… y valoramos si hay algún factor que pueda estar provocando ese desequilibrio.

¿Cómo reconocer si tu dolor de cabeza tiene origen dental?

No siempre es fácil saber si hay una relación directa entre una migraña y dolor de dientes, pero hay algunas pistas que pueden ayudarte a sospechar:

  • Te duele la cabeza con frecuencia, sobre todo al despertar o al final del día.
  • Sientes tensión o rigidez en la mandíbula o el cuello.
  • Notas chasquidos al abrir o cerrar la boca.
  • Te cuesta masticar o te molesta un lado más que otro.
  • Has notado desgaste en tus dientes o te han dicho que los estás apretando.
  • Tienes sensibilidad al frío o al calor, pero sin una caries clara.

Si te identificas con varias de estas señales, lo más recomendable es consultar con un dentista (y también con un médico si el dolor de cabeza es muy intenso o persistente). A veces es necesario un enfoque conjunto para llegar al origen real del problema.

dolor de muela y cabeza

¿Qué puede hacerse?

Lo primero es hacer un buen diagnóstico. En Rubal Dental analizamos cada caso desde un enfoque global: no solo miramos los dientes, sino también cómo encaja la mandíbula, cómo están funcionando los músculos y si hay signos de desgaste, tensión o inflamación.

A partir de ahí, planteamos el tratamiento más adecuado, que puede incluir:

  • Una férula de descarga si el origen es el bruxismo.
  • Ortodoncia o ajuste oclusal si hay un problema de mordida.
  • Tratamiento de encías o endodoncia si hay infección.
  • Ejercicios de relajación mandibular o fisioterapia si hay tensión muscular.

Cada caso es distinto, pero lo importante es abordarlo desde la causa, no solo desde el síntoma. El objetivo es que no tengas que convivir con el dolor ni con la incertidumbre de no saber de dónde viene. Pide tu cita totalmente gratuita si has sufrido de algún problema de este tipo.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)