Respuesta clínica rápida: Los piercings bucales conllevan riesgos graves como infecciones sanguíneas, retracción de encías y roturas dentales por el impacto constante del metal. Si decides llevar uno, la higiene extrema y las revisiones profesionales son obligatorias para evitar daños permanentes en tu sonrisa.

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Sea cual sea tu consulta, el equipo de Rubal Dental está aquí para evaluar tu caso concreto y ofrecerte el mejor tratamiento.

  • Los piercings orales más comunes son el de lengua, el de labio (labret, monroe o smiley) y el de mejilla.
  • El roce constante del metal provoca daños irreversibles como la recesión gingival, el desgaste del esmalte y fracturas dentales.
  • Existe un riesgo real de infecciones y bacteriemia, ya que las bacterias de la boca pueden pasar al torrente sanguíneo a través de la perforación.
  • Durante la cicatrización es vital evitar el alcohol, el tabaco y los alimentos picantes o ácidos para no retrasar la curación.
  • Si sospechas de una infección, nunca te quites la joya por tu cuenta para evitar que la herida cierre en falso y se forme un absceso.
  • La mejor forma de proteger tu salud bucodental a largo plazo es evitar estas perforaciones o realizar revisiones odontológicas frecuentes.

Los piercings en la boca han ganado popularidad en las últimas décadas como una forma de expresión personal y estilo. Sin embargo, antes de tomar la decisión de realizarse uno, es importante comprender los riesgos asociados y los cuidados necesarios que hay que tomar para evitar que este pequeño objeto de adorno nos acabe afectando.

¿Qué tipos de piercings de boca hay?

Piercing en el labio

Piercing en la lengua

El piercing de lengua es quizás el más popular en la boca. Consiste en perforar la lengua, usualmente en el centro, y colocar una barra o barbell que atraviese el agujero.

Piercing en el labio

El piercing de labio puede ser en diferentes partes: “labret“, que se sitúa justo debajo del labio inferior; o el “monroe”, que imita el lunar de Marilyn Monroe y se ubica en el labio superior. También puedes optar por el “smiley”, que se coloca en el frenillo del labio superior.

piercing lengua

Piercing en la mejilla

Conocido como “dimple piercing“, este tipo de piercing se realiza en las mejillas, justo donde se suelen formar esos adorables hoyuelos que muchos tienen de forma natural.

¿Cuáles son los riesgos de los piercings en la boca?

Infecciones

Uno de los principales riesgos de los piercings orales son las infecciones. Nuestra boca es un entorno lleno de bacterias, lo que facilita que una perforación se infecte si no se cuida adecuadamente.

Además, la saliva puede diluir los agentes antibacterianos que usamos para limpiar el área, por lo que es fundamental seguir las indicaciones que nos digan los profesionales.

Bacteriemia (bacterias en la sangre)

Tu boca es un ecosistema que alberga millones de bacterias. Al hacer una perforación (que no deja de ser una herida abierta), existe el riesgo de que estas bacterias viajen al torrente sanguíneo. Aunque es un riesgo poco común, puede ser grave y derivar en infecciones complejas en otras partes del cuerpo, como las válvulas del corazón, especialmente si tienes problemas de salud previos.

Daño dental y de encías

Los piercings de lengua y labio pueden causar daños en los dientes y encías si no se cuidan de forma correcta o si se juega constantemente con ellos. Provocan desgaste en el esmalte dental, fracturas, astillado de los dientes. Hay que elegir una joya de calidad y evitar tocar el piercing para prevenir estos problemas.

Recesión gingival (encías que desaparecen)

Este es uno de los problemas más comunes, sobre todo con los piercings de labio (como el labret). El roce constante de la base de la joya contra la encía la “empuja” y la desgasta. ¿El problema real? La encía no se regenera. Una vez que se retrae y expone la raíz del diente, causa sensibilidad severa y el daño es irreversible sin pasar por una cirugía de injerto.

Dificultades al hablar y comer

Durante los primeros días después de hacerte un piercing bucal, es normal experimentar molestias al hablar o comer. Es posible que sientas hinchazón e incluso un aumento en la producción de saliva. Sin embargo, estos síntomas suelen desaparecer en unos días, siempre y cuando sigas los cuidados recomendados.

Cuidados para mantener tu piercing en perfecto estado

Cuidados para mantener tu piercing en perfecto estado

Limpieza e higiene: la clave del éxito

La limpieza e higiene son fundamentales para evitar infecciones y facilitar la curación de tu piercing. Lava el área con agua tibia y jabón neutro sin alcohol ni fragancias, dos veces al día. También puedes usar solución salina o enjuague bucal suave para limpiar la zona después de comer y antes de dormir.

Evitar el consumo de ciertos alimentos y bebidas

Durante el proceso de cicatrización, hay que evitar alimentos picantes, muy calientes o ácidos, así como el consumo de alcohol y tabaco. Estas sustancias pueden irritar la perforación y retrasar el proceso de curación. Opta por alimentos suaves y fríos como yogur, helado o purés, especialmente durante los primeros días.

No tocar ni jugar con el piercing

Evita tocar el piercing con las manos, a menos que estés limpiando la zona y te hayas desinfectado previamente. Jugar con el piercing puede causar irritación, aumentar el riesgo de infecciones y provocar daños en diferentes lugares de la boca.

Cambiar la joyería por una más adecuada

Una vez que el agujero haya sanado, es aconsejable cambiar la joya inicial por una de mejor calidad. Esto ayudará a reducir el riesgo de daños. Si tienes dudas sobre cuál elegir, no te cortes y pregúntale directamente a tu perforador.

¡Auxilio! ¿Cómo curar un piercing infectado?

Es fácil confundir la hinchazón normal de la cicatrización con una infección real. Sin embargo, si notas enrojecimiento persistente, dolor punzante, mal olor o secreción de pus amarillo/verdoso, debes actuar con cabeza:

  • Regla de oro: NO te quites la joya. Parece contradictorio, pero si la retiras, la herida puede cerrarse por fuera y dejar la infección atrapada en el interior, formando un absceso doloroso.

  • Intensifica la higiene: Aumenta las limpiezas a 3 o 4 veces al día utilizando exclusivamente suero fisiológico o un enjuague antibacteriano que no contenga alcohol.

  • Aplica frío: Las compresas frías en la zona exterior (durante 10-15 minutos) te ayudarán a aliviar la presión y bajar la inflamación.

  • Consulta a un experto: Si en 48 horas la situación no mejora con estos cuidados, acude a tu médico para evaluar si necesitas tratamiento antibiótico.

⚠️ El Semáforo Rojo: Cuándo ir a urgencias Si presentas fiebre, escalofríos, o una inflamación tan severa debajo de la lengua o en el cuello que te dificulta tragar, hablar o respirar, no esperes. Ve a urgencias de inmediato. Las infecciones en el suelo de la boca avanzan con extrema rapidez y pueden llegar a ser muy peligrosas.

Un consejo final

Aunque los piercings en la boca pueden ser una forma interesante y atractiva de expresión personal, es importante sopesar los riesgos y complicaciones asociados antes de tomar una decisión. La realidad es que los piercings orales pueden causar daños a los dientes, encías y tejidos circundantes, aumentar el riesgo de infecciones y dificultar funciones básicas como masticar, tragar y hablar.

Si bien es posible minimizar algunos de estos riesgos con un cuidado y mantenimiento adecuados, la mejor opción para preservar la salud oral y general es evitar los piercings en la boca. En lugar de optar por una perforación oral, es fundamental enfocarse en mantener una higiene bucal adecuada. Pide cita en Málaga y aborda cualquier problema dental de manera temprana. Al final del día, una sonrisa saludable y brillante es el mejor accesorio que uno puede lucir.

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